jueves, 21 de junio de 2012

Tendencias: WBCSD y Rio + 20


El World Business Council for Sustainable Development
La WBCSD –por sus siglas en Inglés- o el World Business Council for Sustainable Development nació en 1992 en la Conferencia Sobre Ambiente y Desarrollo de las Naciones Unidas, también conocida como “Río Submit”, como resultado de la mente visionaria del filántropo y empresario Suizo Stephan Schmidheiny quien creía que las empresas privadas jugaban un papel activo y protagónico dentro del marco del desarrollo sostenible y que a la vez, éstas debían de ser escuchadas en cuanto a su pensamiento, evolución, desarrollo y práctica sostenible.

Esta organización ha alcanzado grandes logros a lo largo de dos décadas de participación activa en el compromiso y divulgación del desarrollo sostenible a nivel empresarial. Actualmente, la WBCSD cuenta con un total de 200 miembros, cuyos representantes son los CEO’s y –en algunos casos- fundadores. La WBCSD brinda un espacio para que sus miembros, los cuales provienen de todos los sectores de la industria, desde recursos híbridos y manufactura, hasta energía renovable, entre muchos más, puedan consensuar y llegar a acuerdos importantes en materia de desarrollo social y ambiental de forma sustentable, por medio del desarrollo de herramientas que sirvan de base a otras empresas a ir más allá de lo convencional, rompiendo el “status quo” en sus operaciones.

Sobre Río + 20
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible, también conocida como Río + 20 –debido a que este año se cumplen 20 años de haber celebrado la primera reunión en Rio de Janeiro, Brasil-, se celebra en Junio 2012.

El objetivo principal de esta conferencia es definir una agenda de desarrollo sostenible para las próximas décadas y renovar el compromiso político hacia el desarrollo sostenible por medio de la evaluación del progreso de decisiones adoptadas en cumbres importantes realizadas anteriormente, así como también, poner sobre la mesa de discusión temas nuevos y emergentes sobre los diferentes acontecimientos en materia ambiental y social a nivel mundial.

Participación de la WBCSD en Rio + 20
Primero que todo, es importante señalar y entender la importancia de esta organización en Rio + 20, no sólo a nivel histórico sino también a nivel participativo y de influencia debido a los temas que ésta propone, entre los cuales se pueden citar: *Demostrar el rol del pensamiento de los CEO’s en cuanto a sostenibilidad, *Que se reconozcan los avances logrados desde la cumbre de 1992, *Colaborar en la inclusión de temas clave en los acuerdos finales, *Crear canales para que las empresas miembro puedan contar sus historias participando en el proceso de la conferencia.[1]

Como segundo punto, es necesario mencionar que esta organización lidera iniciativas en materia de promover la responsabilidad social en las empresas y corporaciones mundiales. En conjunto con otras organizaciones como GRI (Global Reporting Initiative) y el Consejo Brasileño de Negocios para el Desarrollo Sostenible, la WBCSD insta a los gobiernos del mundo a estandarizar y extender el uso de reportes como una herramienta útil para no solamente medir el impacto ambiental y social de las empresas, sino también darlo a conocer.

Tal como lo mencionó Peter Bakker, Presidente de la organización, “Los informes de sostenibilidad son una herramienta estratégica para las pequeñas y grandes empresas, pues lo que se mide, se controla. La combinación de las presiones cada vez mayores entre disponibilidad y precio de los recursos significa que las empresas inteligentes querrán entender su impacto”.[2]

WBCSD y la RSC
El concepto de responsabilidad social corporativa (RSC) y la misión de WBCSD están íntimamente relacionados debido a su enfoque empresarial de triple resultado: económico, social y ambiental. El Banco Mundial define la RSC como “hacer negocios basados en principios éticos y apegados a la ley” [3] y la WBCSD trata de promover precisamente este concepto por medio de su estrategia de participación activa en acontecimientos a nivel mundial así como también la divulgación de historias que ayudan a promover e inspirar a que otras empresas se unan a la red de corporaciones con visión, misión e impacto ambiental.

Conclusiones
La creación de organizaciones como WBCSD y su participación en Rio + 20 ayuda a sentar un precedente en cuanto a lo propuesto 20 años atrás y los resultados obtenidos hasta ahora. Si bien es cierto aún queda mucho camino por recorrer, esta organización ayuda a divulgar la RSC, lo cual, es uno de los principales objetivos de cualquier corporación.

Promover y firmar acuerdos en aras de la sostenibilidad de los recursos es sin duda, uno de los mayores beneficios de la WBCSD.

Las empresas son y deben ser uno de los principales motores del desarrollo sostenible, razón por la cual este tipo de iniciativas se vuelve no solo importante sino también, indispensable.

domingo, 20 de mayo de 2012

Reporte de sostenibilidad: Viu Manent



Hacia finales de los años 70, la consciencia por un mundo más sustentable, llevó a líderes mundiales a organizar convenciones y eventos que definirían en cierta forma, las pautas que se han ido desarrollando desde entonces a nivel sustentable, en pequeñas, grandes y medianas empresas alrededor del mundo
Esta evolución del pensamiento llevó a la creación de distintos organismos e iniciativas como la Global Reporting Initiative (GRI), una organización sin fines de lucro que “promueve la sostenibilidad económica, ambiental y social, brindando a las compañías y otras organizaciones una guía comprensiva para la elaboración de reportes de sostenibilidad a nivel mundial”[1].
Este tipo de reporte, cuyo objetivo principal es guiar a las compañías durante el desarrollo de sus actividades, también permite mantener informados a los principales grupos de interés o partes interesadas (‘stakeholders’) sobre los progresos, desafíos y eventuales retrocesos experimentados en materia de sostenibilidad dentro de los tres vértices del desarrollo sostenible: valor económico, social y medioambiental[2].
Relacionado con esto, se presenta el análisis del Reporte de Sostenibilidad 2010 de la empresa chilena productora de vinos Viu Manent, donde se abarca su política económica-financiera, medioambiental y social.

LA EMPRESA: RESENA HISTORICA
Viu Manent es una empresa productora de vino chileno, ubicada en el kilómetro 37 en la Carretera Del Vino en pleno centro del Valle de Colchagua, Chile. La empresa fue fundada por la familia Viu en el año 1935. En principio fue su pasión por la labor agrícola en el sector del vino la que les llevó a profesionalizarse. Hoy, 76 años después, esa misma pasión ha llevado sus productos a 45 países en los cinco continentes.
La filosofía enológica de Viu Manent se enfoca en la búsqueda permanente de la calidad y la identidad en sus vinos. Un equipo de profesionales comprometidos con el proyecto de la familia Viu, producen y vinifican los frutos de una agricultura respetuosa del medio ambiente, que busca hacer vinos con estilo propio, fieles a sus variedades y orígenes[3].
Los objetivos estratégicos de Viu Manent se han elaborado de acuerdo con su visión y misión, que promueven la calidad del producto final y satisfacción del cliente por medio del desarrollo sustentable de la actividad agrícola.  De esta forma, entre sus objetivos se menciona el desarrollo de una gestión empresarial socialmente responsable que considere decisiones que puedan ser sostenidas en el tiempo, así como también asegurar la calidad de vida de sus empleados mediante el balance entre la vida personal y laboral, y una compensación justa.
Con ventas totales por más de US$8 millones en 2010 de sus más de siete tipos de cepas de uva, Viu Manent ha logrado colocarse entre los productores de vino que aún utilizan procesos artesanales en el proceso de producción.
Con un incremento del 33,9% en volumen y un 35,5% en valor, las ventas netas totales a 2010 fueron de aproximadamente US $8.2 millones de dólares.
Prácticas laborales y ética del trabajo
Salarios y compensaciones justas, capacitaciones que desarrollen las competencias profesionales de los empleados, asegurar la salud ocupacional y fomentar un grato ambiente laboral, son solamente algunas de las prácticas que se llevan a cabo en la empresa participando a sus 215 empleados, de los cuales, a 2010, el 84,1% eran hombres y el 15,9% restante, mujeres.
En materia de salud ocupacional, la empresa está afiliada a la Mutual de Seguridad de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) que vela porque todos los empleados estén protegidos por la ley del país en cuanto a seguridad y riesgos del trabajo.
La Compañía promueve la baja de los siniestros laborales mediante un comité que se encarga de verificar que el 100% de los trabajadores se capaciten y tomen consciencia en relación con las buenas prácticas a la hora de realizar las labores agrícolas e industriales.
En cuanto a la capacitación, Viu Manent capacita a sus empleados en diferentes temas relacionados con la producción de vinos, además de las capacitaciones normales de inducción y seguridad laboral.
Así mismo, un 25% de los trabajadores de planta de Viu Manent, pertenecen a un sindicato que fue formado desde 1979, el cual promueve el trato justo en materia laboral.
Manejo sustentable de la producción de vinos
La producción de vino en este caso particular se enfoca en la producción agrícola en tres viñedos propiedad de la familia y el procesamiento de la materia prima en su planta. En este sentido, la cadena de valor hacia atrás se encuentra concentrada en los insumos y manejo agrícola del viñedo, así como también el impacto en la vida de los trabajadores.
Los insumos agrícolas utilizados en la producción de vino son principalmente productos fitosanitarios, herbicidas y fertilizantes. A pesar de que Viu Manent no produce vino orgánico, si asegura que la producción sea sustentable con el medio ambiente, utilizando productos amigables y generando el menor impacto negativo ambiental posible.
En materia de uso de energía, la empresa utiliza tres tipos: gas licuado, diesel y electricidad. A 2010, el uso de energía se redujo en comparación con años anteriores gracias a la insistente campaña de ahorro energético y también, desafortunadamente, a que el terremoto afectó en alguna medida la actividad viñera del país.
En cuanto al uso de agua, Viu Manent obtiene el recurso de un pozo propio, el cual es llevado hasta los viñedos por medio de riego por goteo implementado en el 44% de los viñedos (que implica dos de sus tres viñedos), sistema que promueve el no desperdicio en la utilización del agua. El último viñedo utiliza el sistema por tendido, siendo uno de los sistemas menos eficientes en cuanto  a la utilización del recurso.
En relación con la generación de residuos, los residuos industriales líquidos provenientes de los procesos de lavado de cubas, equipos e infraestructura en general son filtrados a través de un filtro parabólico y dirigidos a un estanque de acumulación para aclararse mediante oxigenación y decantación. Finalmente estas aguas residuales son dispuestas en el predio.
Los orujos y escobajos, residuos propios de la producción de vino,  son acopiados para producir composta que es utilizado como abono del suelo.
Los residuos de la poda son triturados y dispuestos en los caminos interiores del viñedo para mejorar su estabilización.

Los envases de productos fitosanitarios son sometidos a un triple lavado, recolectándolos y almacenándolos en forma separada para ser entregados a empresas que se encargan en el manejo sostenible de este tipo de desecho.

En cuanto a las emisiones de gases efecto invernadero, la empresa compra emisiones de carbono que equilibran la utilización del transporte y genera que el mismo sea carbono neutro.

CONCLUSIONES
El reporte de sostenibilidad es una herramienta importante que permite a las empresas tener una guía sobre el desarrollo de sus actividades a lo largo del tiempo y por tanto, poder hacer un análisis comparativo entre diferentes años, pudiendo con esto detectar áreas que necesitan especial atención.
El fortalecimiento en toda la cadena de valor, ya sea en una empresa que se relacione directamente con la comunidad o bien una empresa que se enfoque en la producción y comercialización de su propio producto, como Viu Manent, la utilización de insumos que sean amigables con el medio ambiente es imperativa si se desea realizar una actividad sustentable.




[3] Klaus Mittersteiner Spiess (2010), Reporte de Sostenibilidad Viu Manent

domingo, 6 de mayo de 2012

Una empresa exitosa: Jachi Inti

Caso JACHI INTI, S.A. (Bolivia): Cuando la producción más limpia y el desarrollo sustentable de actividades con impacto social positivo son incorporados en la misión y visión de una empresa desde su nacimiento

Autores: Nathalie Prado, Jeroen Bollen


OBJETIVO
El objetivo del presente ensayo es analizar el caso de Jachi Inti de Bolivia, una empresa que adoptó una forma de producción más limpia y comprometida con el medio ambiente en sus actividades de producción y comercialización de quínoa.
INTRODUCCION
La producción más limpia (P+L) es una estrategia integrada y preventiva que incrementa la productividad y la competitividad empresarial, a la vez que protege la salud y el ambiente[1]. El antecedente histórico de la P+L se remonta a 1989, cuando el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) para dar respuesta la pregunta ¿cómo podría la industria dirigirse hacia el desarrollo sostenible?, impulsó y divulgó la adopción a nivel mundial, de este concepto[2].
Hoy en día, son muchas las empresas que adoptan medidas preventivas en su gestión productiva, pues no sólo promueven un desarrollo sostenible en sus actividades, sino también operan de manera más eficiente y eficaz, maximizando así sus recursos financieros, de personal, económicos, etc.
Algunos países como Costa Rica, han creado diferentes fondos y formas de apoyo a la pequeña y mediana empresa, como un incentivo para la producción más limpia. No obstante, hay empresas que aún sin esperar a cambio este tipo de incentivos, practican la P+L pues su principal convicción es la producción y comercialización de productos desarrollados en un ambiente de bienestar con el planeta y sin consecuencias negativas para la humanidad.
Según el Centro Nacional para la Producción Más Limpia (CNP+L), los beneficios de la P+L son:
-       La reducción del consumo de materias primas e insumos,
-       Mejora de la calidad del producto y de la eficiencia del proceso,
-       Disminución del volumen de desechos generados,
-       Disminución del costo de tratamiento de los desechos,
-       Mejoramiento de las condiciones de trabajo,
-       Disminución de los accidentes laborales,
-       Brinda la posibilidad de acceso a nuevos mercados,
-       Prevención de la contaminación, y
-       Mejora de la imagen empresarial[3].
Estas ventajas coinciden en gran medida con lo indicado en el capítulo 1 de Técnicas para una producción limpia[4].

El semanario El Financiero, en uno de sus artículos menciona cinco fases importantes que deben considerarse a la hora de implementar P+L en una empresa:

1.     Fase 1: Planeación y Organización: Implica actividades para obtener compromiso de la Gerencia, organizar el equipo del proyecto de P+L, definir metas de P+L en planta, identificar barreras y soluciones.
2.     Fase 2: Pre-evaluación: Implica el desarrollo de un diagrama de flujo, la evaluación de entradas y salidas de materiales, la definición del enfoque del diagnóstico.
3.     Fase 3: Evaluación: consiste en efectuar balance de materiales, evaluar las causas de generación de residuos, ineficiencia energética o consumo excesivo de agua, generar opciones de P+L, seleccionar opciones de P+L.
4.     Fase 4: Estudios de Factibilidad: En la cual se realizan estudios o evaluaciones en diferentes ámbitos tales como evaluación preliminaria, evaluación técnica, evaluación económica, evaluación ambiental, selección de opciones factibles, implantación y continuación, un paquete completo de opciones y listado de opciones factibles.
5.     Fase 5: Implantación y Continuación: Consiste en preparar un plan de P+L, implantar opciones de P+L, monitoreo del progreso, sostenimiento de P+L, seguimiento de P+L[5]. 
Jachi Inti, S.A. : Un ejemplo de fortalecimiento sostenible en toda la cadena de valor[6]

INTRODUCCION

Establecido en 2008, Jachi Inti, S.A. es una empresa boliviana, cuyo negocio principal es el acopio, la producción y comercialización de quínoa real orgánica de los Andes bolivianos. El nombre de la empresa significa “gran sol” en la lengua Aymará, y fue inspirado por su planta de procesamiento, cuya electricidad viene parcialmente de energía solar. Su visión es generar bienestar sostenible para las poblaciones empobrecidas en los Andes bolivianos, mientras que se contribuye al desarrollo competitivo del país. 

La empresa se enfoca en dos actividades principales:

1. Procesamiento y comercialización de quínoa trillada, hojuelas y pipocas de quínoa. La empresa procesa el producto en sus plantas en el departamento de La Paz, bajo altos estándares de calidad. Tienen certificación Fair Trade International (Antes: FLO), Bolicert (Orgánico) y Kosher. Además, están en proceso de obtener las certificaciones ISO 9001-04 y HACCP.

2. Servicios de exportación para una importadora de Estados Unidos. Este comprador es uno de los líderes en Estados Unidos con respecto a la importación de quínoa orgánica.

Además de ofrecer un producto orgánico y con otras certificaciones, Jachi Inti se distingue de otros productores-vendedores por tener un control de calidad sumamente estricto, lo cual hace que los compradores no tengan que reprocesar el producto una vez que llegue en EE.UU. Esto reduce el costo del producto final, como también el uso de energía para el comprador, al no tener que reprocesar nuevamente el producto. Esto es parte íntegra de la estrategia de Jachi Inti para implementar un proceso de producción más limpia y eficiente.

Además de lo mencionado anteriormente y para mejorar la sostenibilidad de la material prima, Jachi Inti solamente adquiere quínoa de pequeños productores con certificación orgánica. Ya que la quínoa se cultiva en tierras semi-áridas y frágiles, Jachi Inti ofrece asistencia técnica a sus proveedores. Esto no sólo asegura un ingreso más sostenido a mediano y largo plazo a los productores, sino también asegura la sostenibilidad de toda la cadena de valor a lo largo del tiempo.

El compromiso con la sostenibilidad del negocio también se demuestra a través de las tecnologías que utiliza Jachi Inti en sus plantas de procesamiento, como por ejemplo los secadoras solares.

PRODUCTO

Quínoa Real se cultiva exclusivamente en la región de los Andes por varias razones: el cultivo crece en altitudes entre 3,500 y 4,500 metros sobre el nivel del mar, sobrevive con poca lluvia (5 cms al año), y aguanta las heladas. Estas son las condiciones típicas en la zona de los Andes bolivianos. Quínoa tiene un valor nutritivo muy alto, por lo cual es un ingrediente de mucha importancia para la dieta de la población local.
  
PRODUCCION Y PROCESAMIENTO

Cuando Jachi Inti recibe la quínoa de los productores, el grano se conduce primero por una seleccionadora que lo separa por tamaño. Seguidamente, otra máquina limpia los granos por impurezas (Piedras, etc.). Después de esta limpieza, se introduce el grano en agua para remover la saponina, un compuesto químico que se encuentra en fuentes naturales y que hace que la quínoa tenga un sabor amargo, y luego se seca. Posteriormente, el producto pasa por una seleccionadora óptica para remover cualquier impureza que haya quedado antes del secado final. Luego se empaca.

La maquinaria involucrada en el procesamiento es la siguiente: Para hojuelas de quínoa se utiliza un humidificador, una máquina que hace las hojuelas, caretas para transportar el producto en la fábrica, una secadora  que funciona con energía solar y gas, y una empacadora; para las pipocas se utiliza un cuarto especial con un sistema de ventilación específico, dos máquinas que hacen las pipocas, caretas para transportar el producto en la fábrica, una seleccionadora de tamaño y una empacadora. La planta procesadora incluye además un sistema para remover ramitas, piedras y pedazos de metal, una seleccionadora óptica, y un sistema de energía solar para ahorrar costos, mientras que se protege el medio ambiente. Todas las máquinas que se utilizan han sido diseñadas por uno de los fundadores de la empresa, con excepción de la máquina que hace las hojuelas. Al diseñar la maquinaria, el punto de partida siempre ha sido i) producir un producto de alta calidad, y ii) tener el impacto más bajo posible en el medio ambiente.

IMPACTO SOCIAL Y AMBIENTAL

La empresa trabaja en conjunto con el Centro de Promoción de Tecnología Sostenible (CPTS), para apoyar a 150 familias productoras. Entre otras cosas, Jachi Inti y CPTS introdujeron técnicas naturales para combatir ciertas plagas, la fertilización con estiércol de llamas, el “cuarteo” en el campo, etc. En conjunto con CPTS, Jachi Inti espera llevar sostenibilidad a la comunidad, a través de mejores técnicas de producción y un ingreso mensual mínimo fijo para cada familia. La comunidad tiene considerables extensiones de tierra que históricamente no han sido utilizada, porque se consideraba tierra ‘inútil’. Jachi Inti y CPTS han planificado desarrollar estas tierras para la producción de quínoa, lo cual se proyecta que generará alrededor de $1M de ingresos adicionales para estas familias en los próximos años.

Además de las 150 familias productoras, Jachi Inti trabaja con 5 cooperativas, apoyando a más de 1,500 familias en la región Inter-Salar en Bolivia.

Aunque la producción orgánica de quínoa tiene un impacto positivo sobre el medio ambiente, el aumento de la demanda para quínoa ha puesto una presión más alta sobre las prácticas de producción, creando incentivos para los productores por incrementar su productividad con técnicas no sostenibles. En la región se ha visto cada vez más degradación del suelo, amenazando la productividad a largo plazo y las condiciones ambientales en general. El llamado cultivo por “cuarteo” evita la tendencia a sobre-utilizar las tierras ya que implica producir durante 3 años tres diferentes productos complementarios en cuanto al uso de suelo, dejando la tierra descansar durante el cuarto año. Este sistema hace que no se agote la tierra con un mono-cultivo y que, contrario a esto, la tierra puede volver a nutrirse, fijar los diferentes elementos requeridos para buenos rendimientos, etc.

Además de esto, la empresa también es pionera en el uso de energía solar. Más del 30% de la energía usada en la planta procesadora en La Paz es generado por un sistema de energía solar. Esto no solamente resulta en menos contaminación del aire, sino que también baja los costos de producción para la empresa. Tanto la contaminación sonora, como la del aire sobrepasan los estándares mínimos establecidos por el gobierno de Bolivia.


CONCLUSIONES: JACHI INTI Y P+L

El caso expuesto anteriormente no solamente muestra el deseo de una empresa joven para producir de forma sostenible a la vez fortalece la cadena de valor sino también la importancia de implementar buenas prácticas agrícolas y producción más limpia desde la incepción de una compañía.

Entre las técnicas de producción más limpia mencionadas en el (cita), se puede considerar que Jachi Inti cumple con las siguientes:

1   1. Prevención y reducción de residuos en el origen: Toda la maquinaria empleada ha sido diseñada para un uso óptimo de recursos y materia prima, produciendo la menor contaminación ambiental posible. Además, por tratarse de un producto 100% orgánico no hay un uso de contaminantes químicos en ninguna etapa de la producción.
2    2. Uso eficiente de la energía: Más del 30% de la energía utilizada en la planta procesadora es energía renovable.
3    3. Uso eficiente de agua: Por su naturaleza, la quínoa real no es producto de uso intensivo de agua en ninguna de sus etapas de cultivo o procesamiento.



[2] Ibid, p. 52
[4] _____, Producción limpia, pp. 14-30
[5] http://pymes.elfinancierocr.com/category/etiquetas/producci%C3%B3n-m%C3%A1s-limpia
[6] Risco, Aldo, Obligor Scorecard, p. 1-5

domingo, 29 de abril de 2012

Origen y Concepto del Desarrollo Sustentable

CASO: ORIGEN Y CONCEPTO DEL DESARROLLO SUSTENTABLE

Autores: Tania Fonseca, Nathalie Prado, Jeroen Bollen


Adquirir conocimiento sobre el origen y evolución del desarrollo sustentable desde sus inicios conceptuales hasta su práctica en el presente, analizando las convenciones y declaraciones a nivel mundial y latinoamericano desde finales de los años sesenta hasta el nuevo milenio.

Orígenes

En América Latina, desde antaño el concepto del desarrollo ha estado basado en una teoría utilitarista[1]. Significa que la utilización de los recursos naturales solamente se enfocaba en usarlos al máximo, sin importar si eran limitados o no, y sin importar el posible daño que podía provocar la utilización de estos recursos en el medio ambiente. Además de utilitarista, el enfoque era antropocéntrico, es decir que el medio ambiente se consideraba en función del ser humano, no como una relación equitativa entre el ser humano, la flora, la fauna, etc.[2]

Este concepto utilitarista del desarrollo ha sido el enfoque vigente, incluso hasta hace pocas décadas. No fue hasta principios de los años 70 que empezó a nacer una idea que se desarrolló y convirtió en el concepto que hoy día conocemos como desarrollo sustentable. En 1972 se emitió la “Declaración de Estocolmo”, que incluyó toda una parte sobre los problemas ambientales y la protección del medio ambiente, no solamente para la generación de hoy, sino también para las futuras. Si bien todavía tenía un enfoque antropocéntrico, al mismo tiempo llamaba a la responsabilidad de las personas, como sujetos capaces de generar cambios[3].

Estrategia Mundial de la Conservación

Una década después se publicó la “Estrategia Mundial de la Conservación”. Aunque no era un documento elaborado por organismos internacionales, ni tampoco contenía compromisos para los Estados que podían conducir a un mejor manejo del medio ambiente, era uno de los primeros documentos que enumeraba varios de los temas relacionados con el desarrollo sustentable. Además, mencionaba específicamente que el desarrollo sustentable es un asunto de la sociedad, de la humanidad, no de los individuos, lo cual fue uno de los primeros llamados de atención para la integración en vez de la separación.

Nuestro Futuro Común

Ya con la publicación del informe “Nuestro Futuro Común” en 1987 -más conocido como el Informe Brundtland por la presidenta de la Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo de las Naciones Unidas- se elaboró con más detalle y precisión el concepto del desarrollo sustentable. Al mismo tiempo, el tema cambió de ámbito: ya no solamente eran académicos quienes se ocupaban del tema, sino que cada vez más sectores de la sociedad se involucraban con el tema, notoriamente algunos gobiernos y entidades de la sociedad civil. Sus objetivos principales eran la introducción del multilateralismo en el tema del desarrollo sostenible, como también la interdependencia de las naciones. Buscaba discutir sobre el medio ambiente y el desarrollo como un solo tema integral.

El documento menciona temas tan comunes hoy en día, aunque no tan conocidos en aquel entonces, formulando la necesidad de conservar el medio ambiente, así como también la urgencia del cambio de pensamiento a nivel político e institucional de los gobiernos sin excluir el problema del crecimiento poblacional y la inequidad social, haciendo un importante llamado a “aquellos más favorecidos para que adopten formas de vida más ecológicas“[4].
El reporte de la Comisión Brundtland reconocía que el desarrollo del ser humano en la forma de la reducción de la pobreza, la equidad de género y la redistribución de riqueza era crucial para formular estrategias de conservación ambiental. Además, la Comisión también consideraba que en las sociedades industrializadas y en vías de desarrollo existían limitaciones ambientales al crecimiento económico.

La publicación del informe constituyó la base  para la Declaración de Río y otros eventos y documentos.

Una definición muy citada que da el reporte de desarrollo sostenible es el “desarrollo que [satisface] las necesidades del presente, sin comprometer las posibilidades de futuras generaciones para satisfacer sus propias necesidades”[5].

Cuidar La Tierra y Declaración de Río

El informe Brundtland y otros documentos llevaron en 1991 a la elaboración de un documento llamado “Cuidar la Tierra”. El documento pone en el centro del problema los aspectos éticos en un papel protagónico, ya que “lo que la gente hace depende de lo que la gente cree”[6]. Por primera vez se abandona la posición antropocéntrica y se reposiciona al ser humano como una parte de la comunidad de la vida, junto a las demás especies vivientes. Esto no quiere decir que se desconozcan ciertos derechos fundamentales del ser humano, sino que simplemente trata de cambiar el enfoque del desarrollo a uno incluyente, equitativo y con respeto hacia todo el medio ambiente, independientemente de su valor para el ser humano[7].

El pensamiento novedoso de “Cuidar la Tierra” aún no es reflejado en la “Declaración de Río” del año 1992. Ese documento firmado por los gobiernos participantes en la cumbre de Río de Janeiro, aún se centra en la postura tradicional respecto al desarrollo y el ambiente. Sin embargo, menciona la necesidad de involucrar a los jóvenes, mujeres y pueblos originarios en la conservación del medio ambiente.
Carta de la Tierra y Manifiesto por la Vida
Casi una década más tarde nacen dos documentos importantes: la “Carta de la Tierra” y el “Manifiesto por la Vida”. El primero no es un compromiso entre gobiernos, sino un manifiesto elaborado por instituciones e individuos. Propone “una sociedad global sostenible fundada en el respeto hacia la naturaleza, los derechos humanos universales, la justicia económica y una cultura de paz”[8]. La Carta de la Tierra propone cuatro principios básicos: Respetar la tierra y la vida en toda su diversidad; cuidar la comunidad de la vida con entendimiento, compasión y amor; construir sociedades democráticas que sean justas, participativas, sostenibles y pacíficas; y asegurar que los frutos y la belleza de la Tierra se preserven para las generaciones presentes y futuras[9]. La Carta de la Tierra muestra una visión utópica y poética del desarrollo sustentable. Sin embargo, muchas de sus propuestas se han adoptado hoy en día, conforme la consciencia individual se va integrando con la consciencia colectiva.
El segundo documento, el Manifiesto por la Vida, habla sobre la visión mecanicista del mundo y critica los conceptos de la misma, pues según el Manifiesto lo que se busca es la armonización del proceso económico en su totalidad con la conservación. Sobresale principalmente el concepto de sustentabilidad, que se fundamenta en el reconocimiento de los límites y potencialidades de la naturaleza y la complejidad ambiental, sugiriendo un cambio radical de orientación en los conceptos del potencial de la ciencia y la tecnología, los cuales deberían basarse en la ética de la sustentabilidad[10].
El Manifiesto por la Vida habla del tema “pensar globalmente y actuar localmente”[11] que no es más que la consciencia individual de los gobiernos de cada país analizada desde un punto de vista mundial. El documento sugiere un nuevo estado de  consciencia sobre los distintos modos de vida, tomando en cuenta la responsabilidad y consecuencia de cada acción realizada. El Manifiesto por la Vida habla por primera vez de la “Ética para la sustentabilidad” y cómo ésta es radical en su propio concepto pues va hasta las raíces de la crisis, removiendo los cimientos filosóficos, culturales, políticos y sociales de la humanidad[12].
Declaración del Milenio
En el año 2000 se generó un documento importante llamado “Declaración del Milenio” por parte del sistema de las Naciones Unidas, el cual contiene los Objetivos del Milenio. Si bien el documento es muy amplio, refiriéndose a muchos aspectos del desarrollo, también contiene elementos claves para la sostenibilidad, como el respeto a la naturaleza y la responsabilidad común.
Desarrollo sostenible en América Latina
A pesar de que la discusión acerca de que el desarrollo se ha alejado del enfoque utilitarista y antropocéntrico, la mayoría de los países de América Latina aún se enfocan en un concepto de desarrollo desde el punto de vista puramente económico, con poca atención a temas sociales y ambientales. Aunque se ha podido concluir que estos modelos de desarrollo no son exitosos ni sostenibles, las instituciones supranacionales como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, con sus conceptos netamente económicos de desarrollo, tienen más peso que otras instituciones como el mismo sistema de las Naciones Unidas, que tienen una visión más integral y equitativa.
Asimismo, muchos de los problemas sociales se discuten solamente en la medida que afectan a la sustentabilidad ecológica y los problemas ecológicos se discuten en la medida que afecten a la sustentabilidad económica y social. La contradicción constante entre el discurso y la práctica y el círculo vicioso en cuanto al problema de la sustentabilidad, han marcado de manera profunda los tres pilares más importantes del mundo actual: la sociedad, el sistema económico y la conservación de la naturaleza.
En las últimas Cumbres Iberoamericanas de Jefes de Estado y de Gobierno los países han empezado a discutir el tema del desarrollo sostenible y se han visto en la necesidad de pensar en nuevos modelos de desarrollo. A partir de la XIII Cumbre en 2003 los países expresaron que el crecimiento económico es necesario para promover una mejor calidad de vida para sus habitantes, pero no es suficiente. Es más, expresaron que los modelos de desarrollo tradicionales, con sus reformas económicas estructurales, en muchos casos han tenido el efecto contrario a lo deseado, profundizando la pobreza, el desempleo y la desigualdad. Desafortunadamente, en las declaraciones emanadas de las Cumbres, no hay obligaciones vinculantes que suponen un cambio real en la postura de los gobiernos en cuanto a la creación de un modelo de desarrollo sustentable.
CONCLUSIONES

El desarrollo sustentable ha sido un tema de discusión durante las últimas cuatro décadas. Para analizar la evolución del pensamiento, es preciso evaluar documentos como los mencionados anteriormente, que demarcan de forma clara y detallada la historia hasta nuestros días a nivel de discusiones en diferentes cumbres, simposios, entre otros, en todo el mundo. En el transcurso del desarrollo del concepto en estos documentos se ha ido mostrando que las actividades económicas productivas no pueden estar enfocadas única y exclusivamente en utilizar los recursos a disposición, sino que también es imprescindible tomar acciones de conservación, restauración, redistribución, etc. para que el desarrollo sea sostenible, no solamente para el día de hoy, sino también para futuras generaciones.

Queda muy claro que la integración de la sociedad con el medio ambiente, guiado en gran parte por los gobiernos de cada país, es la pauta que marcará el destino del planeta tierra y sus futuras generaciones. No obstante, también está claro que muchas gobiernos, específicamente América Latina aún no han querido vincularse totalmente a este nuevo concepto de desarrollo sostenible, probablemente porque en muchos casos los gobiernos aún representan fuertemente los actores del modelo tradicional utilitarista y antropocéntrico.

El logro de los objetivos de la sustentabilidad dependen de una buena gestión social, política, económica, tecnológica y científica, así como por supuesto ambiental, aunque también deben basarse en una preocupación sobre los valores éticos de todos los actores involucrados.
BIBLIOGRAFIA 
Foladori, Guillermo (2002), Avances y límites de la sustentabilidad social, Economía, Sociedad y Territorio,
vol. III, núm. 12, Columbia University, Estados Unidos de América, pp. 621-637.

Naciones Unidas, (1992), Declaración de Río sobre el medio ambiente y el desarrollo,
            Departamento de Asuntos Sociales y Económicos, Río de Janeiro, Brasil.

United Nations (1987), Our common future. From one earth to one world, World
Commission on Environment and Development, Geneva, Switzerland.

Zahedi, Kaveh y Gudynas, Eduardo (2008), Ética y desarrollo sostenible. América Latina frente al debate
 internacional, Reflexiones sobre la ética y la cooperación internacional para el desarrollo: Los
retos del Siglo XXI, Instituto Mora, México D.F., México, pp. 273-292.

_____ (2000), Carta de la Tierra, Earth Charter Commision.

_____ (2003), Manifiesto por la vida: Por una ética para la sustentabilidad, PNUMA, México D.F., México,
Red de Formación Ambiental para América Latina y el Caribe.



[2] Ibid, p. 278
[3] Ibid, p. 278
[5] United Nations, Our common future, 1987, p. 7 (Traducción del autor)
[6] Zahedi, Kaveh, Ética y desarrollo sostenible, 2008, p. 279
[7] Ibid, p. 279
[8] _____, Carta de la Tierra, p. 1
[9] Ibid, p. 2
[10] _____, Manifiesto por la Vida, 2003, p. 1
[11] Ibid, p. 2
[12] Ibid, p. 1